Inicio
Autor
Libros
Pa Prao
del Coro al Caño
del Coro al Caño
La Higuera de Zaqueo
Sueños
Mecenas
Colaboradores
El Buzón
Noticias
 

”GRACIAS POR PINCHAR EN MECENAS“ ........



"... homilías poco ortodoxas, nada sacras y sin licencia eclesiasica..."

 



>>> PRESENTACION DE LA HIGUERA DE ZAQUEO:


Con mis comentarios de teólogo en paro, de canónigo penitenciario, de ex agregado del Opus que un buen día huyó de honores, boatos eclesiásticos y pompas huecas de catedrales pletóricas de riquezas materiales y vacías de contenidos humanos y divinos; decoradas con artísticos sillones pensados para que los canónigos aposenten en ellos sus orondos y rechonchos culos, más que para una reflexión espiritual y teológica profunda y serena. El acercamiento a Dios ha ido en proporción inversa al alejamiento paulatino de la Iglesia y a la ruptura definitiva con los asfixiantes aquelarres en que el Opus Dei sumerge, atolondra y esclaviza a sus adeptos. No pretendo hacer de predicador trasnochado. Mis comentarios bíblicos apócrifos y sin licencia eclesiástica intentan traer un poco de aire fresco, una mano tendida a quien la quiera estrechar. Con un guiño socarrón, a veces malicioso, buscaré complicidad para intentar comprender, que no justificar, tanta bobaliconería con que los mandamases de lo divino y los opus de todos los tiempos nos han querido enredar, consiguiéndolo en más de una ocasión; ocultando el verdadero rostro de Dios con prédicas oscurantistas y banales. Se ha devaluado al hombre, se le ha desfigurado, se le ha ninguneado.


Deseo acercarme al hombre para así descubrir a Dios; al Dios que no oculta su  rostro huraño y su gesto amenazador tras las celosías de las iglesias, conventos o catedrales. Dios no se esconde; está en la calle, en los acontecimientos diarios.


Iré dejando con el culo al aire a saca untos y metemiedos; a cuantos pretenden hablar de Dios con estreñimiento mental, vestidos de antruejo y  verborrea estridente.

Como encuadre general para mis escritos he querido escoger el ”CREDO DE SHUBERT“; no tanto por la maravilla de composición musical que puede  entusiasmar a los melómanos cuanto por lo que ”conscientemente calla“: ”credo in unam, sanctam, catholicam et apostolicam eclesiam romanam“ (creo en una, santa, católica, apostólica Iglesia romana). Yo, como Schubert. creo en casi todo menos en la Iglesia y el Opus.

Intentaré, como Zaqueo, hacer todo lo posible por descubrir y acercarme al Jesús de Nazaret que pasa e intentaré hacerme su  amigo, sólo así seré de todos los hombres.


Enrique Pérez Amez.





>>> EL HUECO DE LA HIGUERA:


Aunque no soy muy partidario de dar tres cuartos al pregonero, no puedo por menos de comenzar este comentario bíblico con una frase de Benedicto XVI: ”… el hombre es realmente él mismo, y se realiza plenamente, en la medida en que vive con Dios y de Dios, reconociéndolo y amándolo en sus hermanos“. (Benedicto XVI del 17.VI.07)


Desde el hueco de la higuera donde Zaqueo y yo hemos encontrado acomodo y visión, rumiamos para nuestros adentros las palabras de Benedicto muchos palotes y, aunque de reojo, intentamos compararlas con alguna enseñanza bíblica. Hermosas palabras que encierran una espléndida y gozosa realidad: el hombre vive con Dios, en él ama y reconoce a sus hermanos. El problema se plantea cuando al mirar hacia la Iglesia, sus jerarcas y clérigos…, una vez más tan solo encuentra palabrería hueca.


La Iglesia y sus representantes no son reflejo de Dios, ni en ellos se pueden dar un abrazo los ”hermanos“. Al Dios que está –mejor dicho ES- en los hombres hay que buscarlo por otros caminos. Mt. 2,1-12: se pregunta al mismo tiempo que  muestra el camino a seguir por el hombre: ”¿dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su estrella en oriente y venimos a adorarlo“.


Hasta el Dios-Hombre u Hombre-Dios, que tanto monta, se llega desde  distintas partes: los recovecos de la vida por los que transita el hombre pueden tener muchos matices, distintos colores disfrazados unas veces de hambre, otras de riqueza; se pueden transitar en pateras destartaladas o en cómodos todoterreno…, lo importante es que Jesús de Nazaret haya nacido por igual en cada acontecimiento, en cada hombre, en cada injusticia, en cada sonrisa de niño o de mayor, de intelectual o duro de mollera.


Hablando de la Navidad el santo Escrivá dice en Surco (nº 322) ”… ama y respeta las normas de una convivencia honrada…“ Quienes le conocimos un poco de cerca y vivimos muy dentro de su Obra, no podemos creer sus amables y bienintencionadas a la vez que cínicas palabras. El Santo no amó a nadie más que así mismo y las únicas normas que respetó fueron las que él dictó.

Zaqueo bajémonos de la higuera e intentemos seguir, aunque sea al ”pilinguín“ al Jesús que sigue pasando.


Enrique Pérez Amez..

 




>>> ZAQUEO Y EL PASO DE JESUS:


Hoy traeré a colación, si Zaqueo sigue oteando desde lo alto de la higuera los pasos de Jesús de Nazaret, alguno de los textos bíblicos que  anuncian que Jesús está en medio de nosotros. Se hace un hombre más entre los hombres. Tiene conmiseración de sus criaturas, nunca las ha abandonado. La liturgia mágica de la Navidad hace presente cada año al  Enmanuel, al Dios con nosotros y en nosotros, no se ha ido, sigue al lado del hombre, de todo hombre.


Contemplo como desdibujados por el tiempo los sermones que incitaban e invitaban a ser mejores durante los días navideños pues el acercamiento a la sonrisa del Niño Dios en un portal, anima a hacerse como niños, pensar como niños, sentir como niños, abandonarse en las manos de Dios como niños, contemplar a cuantos nos rodean con ojos transparentes de niños, tender las manos hacia los demás como lo hacen los niños, a… tantas y tantas cosas que únicamente se pueden reflejar en la mirada limpia y sincera del niño.


En torno al acontecimiento del Niño que nace en Belén nos han colado al  bies villancicos con letrillas jacarandosas y pegadizas; belenes repletos de buenos y malos; de patitos; de pastores; de reyes magos; de riachuelos de papel y peces que no beben…; a un S. José envejecido con cara de no haber roto nunca un plato a pesar de la faena que le hizo ”la paloma“; una Virgen joven, esbelta y bella que fue madre de la ”misma manera que los rayos del sol atraviesan un cristal sin romperlo ni mancharlo“ -al menos eso decía el catecismo del P.  Astete y… que yo sepa no se ha enmendado la plana-.


Pero…, a lo que iba, con tanta perifolla navideña hemos dejado de lado el hecho que mereció tal evento: ”Dios se hizo hombre“. ”¿Dónde estabas, Señor? ¿Porqué, Señor, permanecías callado?“  Se interrogaba el Papa al visitar el campo de concentración nazi en Auschwitz. Parecida pregunta se hizo ante la catástrofe ferroviaria ocurrida en Valencia. Benedicto XVI no supo responderse así mismo. Sí lo supo hacer perfectamente un  condenado a muerte, en el  mismo campo, quien ante el espectáculo macabro de un niño ahorcado por los nazis, comentó rotunda y contundentemente: ”Dios está ahí, ahorcado…“


  No sabemos si el ”Niño-Dios“ ahorcado tuvo tiempo de aprender aquello de: ”a semejanza de los rayos del sol que penetran un cristal…“ ¡Ah! Durante aquellos sangrientos y nefastos días el Papa Pio XII, para no enterarse de que Dios estaba en el ahorcado, miró para otra parte… y Benedicto XVI militaba en las juventudes hitlerianas…


Me llama un amigo para darme otra versión de la Navidad: es una concepción simple, ramplona, con cierto sentido común no exento de socarronería zumbona y un tanto anticlerical: ”cuentan que estando S. José y el niño Jesús en la carpintería, sin previo aviso, se coló un pavo; S. José ,sin pensárselo dos veces, le arrojó la garlopa dejando al pavo frito; ante la cara de asombro del niño Jesús, S. José le explicó: mira, hijo, … si una paloma hizo lo que hizo a tu madre, ¿qué intenciones retorcidas, para con nosotros, no traería el pavo?. Este relato no es muy creíble;… pero la versión que de la navidad nos dan los jerifaltes de la Iglesia: tampoco.

De todas las maneras, Zaqueo, estas licencias literarias nos las podemos permitir mientras tu sigues ojo avizor por si atisbas el paso de Jesús.


Enrique Pérez Amez.





>>> ZAQUEO Y LA PATERNIDAD:


Me comenta Zaqueo que desde la higuera donde sigue petado se respira aire fresco de la mañana y contempla con asombro el paso bullicioso de gentes que van y vienen de sus quehaceres. Hijos todos, o casi, de buenos padres.

Pero por muy bueno que amanezca el día y uno -en su ingenuidad- se las prometa felices, aparece el tonto de turno con sus ”anacrónicas máximas“ y te amarga la existencia. Leo en Surco, libelo póstumo del santo Escrivá (nº 845) ”hay quien trae hijos al mundo para su industria, para su servicio, para su egoísmo…  y  no se acuerdan de que son don maravilloso del Señor, del que tendrán que dar especialísima cuenta. Traer hijos, sólo  para continuar la especie, también lo saben hacer -no te me enfades-  los animales-“… ¿Cómo es posible  que hayan sido capaces de subir a los altares a un Santo con tal caldo mental?  La verdad es que nunca tuvo ideas brillantes. A Escrivá la ”mollera“ le servía para ”aposentar“ el ”cachirulo“ y para poco más. ¿Esa es la idea que él y sus hijos tienen de la familia? ¿En qué hogar nacieron y en qué ambiente se han criado?

A pesar del soponcio que me ha dado la lectura del numerito de Surco; vuelvo en mí y siento una enorme paz reconfortante  al leer los textos bíblicos. Jesús, María y José fueron una familia normal que vivía de su trabajo, que cumplía con sus obligaciones cívicas, que como tantas otras familias de la época tendría que hacer sus cálculos para llegar a final de mes. No sabemos -personalmente no me inquieta lo más mínimo- si la familia de Nazaret la componían más miembros. Lo verdaderamente importante es que en ella Jesús ”creció en sabiduría y amor de Dios“. Fue descubriendo su ser y misión al crecer en ”sabiduría y amor de Dios“ cultivado en el hogar familiar. En este crecimiento iba descubriendo a su Padre en los demás, que, también como él, eran hijos de un mismo Padre.

La familia con sus derechos y obligaciones tiene unos valores permanentes -que se ha dado así misma a lo largo de la historia- y no necesita que nadie de fuera venga a salvarlos o a decir a los demás en qué consisten; -sobre todo si se trata de célibes constreñidos u opusimos que han quedado al pairo de la modernidad-. En la familia se constituye una relación humana entre padres e hijos como círculo que se amplía en el trato con los demás; sin necesidad de acudir a vetustos aprendices de  brujo armados de hisopo y bendiciones al estilo escrivaniano; ni consejos anquilosados procedentes de resabiados ”dispensadores de lo divino“.

Basta leer los textos bíblicos del entorno de Jesús, contemplar la familia de Nazaret y…-con un guiño  y gesto de complicidad- ponerse las pilas para crear un clima de amor y sosiego donde puedan crecer en sabiduría y amor ”los Jesús“ de todos los tiempos.


Enrique Pérez  Amez.