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"... en la Iglesia y en el Opus Dei hay menos inteligencia y humanidad de la que me había figurado..."
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>>> PIENSO… LUEGO NO EXISTO:
Cada día me sorprenden más las declaraciones del Vaticano y de los Obispos sobre temas típicamente políticos o sociales. El Vaticano afirma compungido y con la boca pequeña que está muy triste por los aires de libertad que corren por la vieja piel de toro. ¿Por qué está triste el Vaticano? ¿Por la revisión de la ley del aborto? ¿Cómo se atreven a declararse adalides de la vida quienes han masacrado a la humanidad con sus guerras santas, inquisiciones o prohibiendo el uso de preservativos dejando que el sida se lleve por delante a millones de personas que también deben ser hijos de Dios, aunque la Iglesia no los reconozca como tales? ¿Cómo puede ocultar tanto cinismo y manipulación mental cuando tira la piedra, esconde la mano y a continuación asusta a los ingenuos con el infierno? El Espíritu Santo o padece de alzheimer o chochea o hastiado de tanto mentecato que dice hablar en su nombre se ha marchado definitivamente a descansar al Caribe. Le hacen la ”ola“ a los dirigentes del Vaticano, los Cañizares, Roucos, Fernandos, Camilos… sacando pecho y marchando ”a rueda“ del Opus.
Me sobrecogen las palabras de un personaje de los ”Girasoles Ciegos“: ”quieren matarme por pensar“. Es consigna que se ha cumplido al pié de la letra en todos los tiempos cuando una sociedad es manejada por dictaduras o por iluminados celestiales que se convierten en voceros de Dios por la simple razón –como recordaba el Che Guevara- de que a ”los pueblos que no saben leer ni escribir, es fácil engañarles ”.
Hoy más que nunca me siento ”hereje“: quiero ser libre, deseo ”mantener mi opinión sosteniendo aquello en lo que creo“ y no en lo que me imponen las anteojeras dogmáticas. Durante demasiado tiempo he sido víctima de los pensamientos de los demás. Me consuela la sentencia ”filosófica“ de Sardá: ”uno de los momentos donde mejor se piensa es cagando“. La Iglesia sufre diarrea. Habrá que apartar la nariz.
Hecho un vistazo al ”evangelio“ y descubro, una vez más, que Cristo predicó el Reino de Dios, pero vino la Iglesia. Busco la verdad pues solamente ella me hará libre; la mentira me hizo creyente, de su mano me he convertido en ”hereje.“
Enrique Pérez Amez.
<<< San Josemaría y San Pablo:
No dejan de ser altamente significativas las coincidencias no casuales entre los dos santos: Saulo se atribuyó la condición de apóstol sin haber conocido al Señor; Josemaría quiso ser ”fundador no embotellado“ de algo que hacía cientos de años existía. Ambos pretendieron ser únicos e irrepetibles. A excepción de los rasgos físicos; coinciden plenamente en carácter difícil e insoportable, xenófobo, agrio, agresivo, misógino, ególatra, intolerante, excéntrico, sabiondo, metomentodo… Los dos se caracterizan por dejarse llevar por un espíritu raquítico, cerrado, tacaño, engreído, poseso de verdades absolutas y únicas que dimanan directamente de Dios y están por encima de todas las demás verdades. Manipuladores de mentes; enemigos del diálogo, el ecumenismo y la tolerancia. Presumen de haber sido ungidos por el Espíritu Santo y ser hijos casi únicos y predilectos de Dios. Dictadores; de ideas fijas, inquisitoriales, absolutistas y excluyentes. Iracundos, torticeros, de apariencia amable pero con intenciones retorcidas y tenebrosas. Envidiosos; engreídos: nadie ni nada puede estar a su altura y muchísimo menos por encima de ellos. Dominadores absolutos del escenario donde se presentan y representan patéticas escenas de amor o de odio; dueños y señores con derecho a pernada sobre bienes y conciencias. Nada dejan al libre albedrío de los que les rodean. Más que amados son adulados y temidos; más que venerados se sacralizan a golpe de imposiciones. Detractores de cuanto les rodea y defensores ultramontanos de sus propias convicciones e ideas muchas veces aberrantes. Precisamente por su condición de advenedizos y carencia de sentimientos son enemigos peligrosos.
Saulo era una persona de un carácter muy difícil, depresivo, fanático y paranoide, una salud física muy endeble y con ataques de epilepsia. Iba acompañado de un comportamiento violento y se dice de él que "devastaba la Iglesia y entrando en las casas, arrestaba a los hombres y los hacía encerrar".
Atormentado por sus males físicos y aspecto poco agraciado (feo, calvo, nariz ganchuda, piernas arqueadas, corto de vista y con un defecto en el habla) puso su máxima energía en hacerse reconocer como representante directo de Jesús. Y aunque nunca le conoció ni perteneció al círculo de discípulos, llegó a llamarse él mismo apóstol y a situar su conocimiento "revelado" por encima del de los Apóstoles
Quienes han estudiado un poco la figura de Saulo y seguido detenidamente las andanzas de Josemaría podrán encontrar innumerables coincidencias, actitudes, pretensiones y oportunistas avezados entre otras muchas características que asemejan a los dos personajes. Evidentemente a mí ninguno de los dos me cae muy simpático especialmente Josemaría Escrivá por su dantismo patético y su obcecación producida por la constante presencia de anteojeras heredadas de una época entre nazi, bizantina y de raquítico pensamiento único que le impidieron contemplar, entender y muchísimo menos dialogar con un mundo al que, en su sadismo intelectual y cerril, decía amar apasionadamente.
No pretendo compararlos ni igualar a los dos personajes, pero se me ocurre que al ser tan coincidentes alguien copió algo del otro. Por mucho que lamenten el hecho los sátrapas del Opus: Saulo vivió dos mil años antes que el ínclito Escrivá.
Enrique Pérez Amez.
>>> PARA SUPERAR EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO:
Se da un proceso de curación del síndrome de Estocolmo cuando se viven cuatro actitudes que relato brevemente:
1.- Echar el canario:
Habrás visto de niño los dibujos animados de piolín, un alegre canario perseguido por un gatito. Cuando se lo come, la dueña de la casa lo persigue y le da azotes en el trasero de ¡Escupe! ¡Escupe! Esto es precisamente lo primero que debemos hacer para sanar las heridas: Echar el canario, encontrar alguien incapaz de juzgar y capaz de escuchar con empatía nuestras historias y guardarlas en secreto.
Probablemente se necesitarán muchos días y muchas horas para echar todo lo sucedido, todos los sentimientos, todas las frustraciones, todas las preguntas en el aire, etc.
2.- Aceptar:
Aceptar el canario devuelto a la vida con sus luces y sombras, descubrir los aspectos negativos y también los positivos de la experiencia; es vital para seguir adelante.
Aceptar nuestra historia es distinto de resignarnos o proyectar los males en otros. Ninguna de las dos sana a la persona. Por el contrario, aceptar es asumir el pasado tal y como es.
3.- Perdonarnos:
Muchas veces somos víctimas y verdugos. Aprender a perdonarnos y reconciliarnos con nosotros y con la vida. Para los creyentes puede ser de gran ayuda la reconciliación con Dios. Si Él nos perdona, también seremos más capaces de perdonarnos a nosotros mismos. Si en algún momento hicimos daño a otros no está de más reparar el daño en la medida de lo posible. También forma parte de la curación.
4.- Perdonar al verdugo:
No hay sanción completa sin el perdón de corazón de corazón a quien nos ha hecho daño. Esto es muy difícil y no se le puede exigir a nadie. Cada uno lleva su ritmo, pero hemos de saber que no existe curación total sin perdón. Perdón al otro y a nosotros mismos.
5.- Amar:
Por último la persona reconciliada se pone al servicio de sus semejantes. Sale de sí mismo y busca cómo ayudar a otras víctimas.
Los cinco elementos se pueden ir haciendo a la vez, cada vez con mayor profundidad. Lo que cuento no es teoría, es práctica vivida conmigo mismo y con muchos otros.
Antonio Mas.
DICHOS DICIDEROS:
<<< EL RASERO DEL OPUS DEI >>>
Las sentencias del santo Escrivá, su táctica facciosa y retorcida, su estilo trasnochado e inverosímil de contar las cosas, no pasan, como dirían en algún pueblo castellano, de "dichos dicideros", o "dejar pa prao" sus consejos y viejas fabulaciones encaminadas a "comer cocos" ingenuos, a "meter miedo" a los incautos y en definitiva - que para eso le inspiró Dios- a sacar los "cuartos" a cuantos se le arrimaron y en él creyeron.
Iré "dejando pa prao" sus teorías; paralelamente confrontaré su malvada y rebuscada verborrea con la cruda realidad de la vida en la Obra y la posterior vigilancia persecutoria acompañada de una gran dosis de "santa caridad" al aplicar el electrosop cojonero a cuantos nos tuvimos que ir.
Léanse estas homilías (todos los escritos de mons. Escrivá) al calor del recuerdo de esos momentos transcurridos junto a un sacerdote que "no hablaba más que de Dios" (Álvaro del Portillo. Roma, 9 de enero de 1973)
¿Sería mucho pedir al aspirante a los altares monseñor del PORTILLO que , desde el cielo, ilumine a sus "hijos" para que lean también mis "ocurrencias" al calor del recuerdo de los momentos transcurridos junto a un sacerdote que no hablaba más que de Dios (un Dios atisba carteras, celador de braguetas y castrador de pensamientos…) y del tiempo que conviví con quienes creí ingenuamente hermanos; el paso de los días me demostró que no eran "ni tan siquiera primos de quinta generación"… y sin rubores ni escándalos farisaicos rumien atentamente mis reflexiones sobre las reflexiones que un día salieron de la mente calenturienta del santo Escrivá?
ENRIQUE PÉREZ AMEZ.
<<< LA IGLESIA DE SIEMPRE >>>
Rosmini era un cura y teólogo italiano que en 1848 había escrito que la Iglesia se enfrentaba a una crisis que tenía "cinco causas: el abismo social existente entre el clero y el pueblo; el bajo nivel de educación que tenían los sacerdotes; el enfrentamiento, cuando no la acrimonia, que reinaba entre los obispos; la dependencia o interdependencia entre los asuntos laicos y los asuntos sagrados y entre las autoridades seculares y el poder religioso; por último, el patrimonio y las propiedades de que gozaba la Iglesia y que la esclavizaban, sometiéndola a su propia opulencia…"
Breve comentario: nihil novum sub sole: i.e. "todo sigue igual", los encargados de la cosa celestial se han apoltronado… la Iglesia no cambia, ni conviene que cambie…
>>> «La costumbre de Roma consiste en tolerar ciertas cosas y silenciar otras.»
Carta del papa gregorio VII, dirigida al legado pontificio Hugues de Die el 9 de marzo de 1078.
>>> «Desde tiempos inmemoriales es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo.» Carta del papa león X (1513-1521), dirigida al cardenal Bembo.
>>> «Se me reprocha que de vez en cuando me entretenga con Tas-so, Dante y Ariosto. Pero ¿es que no saben que su lectura es el delicioso brebaje que me ayuda a digerir la grosera sustancia de los estúpidos doctores de la Iglesia? ¿Es que no saben que esos poetas me proporcionan brillantes colores, con ayuda de los cuales soporto los absurdos de la religión?»
Carta del papa clemente XII (1740-1758), dirigida a Montfauçon.
<<< LA BRAGUETA: OBSESIÓN DE LA IGLESIA:
Aunque parezca una ironía, no deja de ser verdad que la confusión que reinaba en la comunidad católica sobre el problema del control de natalidad tenía su fiel reflejo en la postura del papa en relación con el problema. El papa no sabía qué hacer (sobre Pablo VI).
... dentro de la escala de desastres cometidos por la Iglesia católica, Humanae vitae es todavía más grave que el tratamiento que recibió Galileo en el siglo XVII o que la declaración sobre la infalibilidad del papa en el siglo XIX. Humanae vitae, documento cuya intención consistía en fortalecer la autoridad papal, produjo un efecto exactamente opuesto
... durante este periodo, el Vaticano se siguió beneficiando de las ganancias derivadas de una de las muchas empresas que poseía: el instituto farmacológico Sereno. Uno de los producto
de más venta elaborados por Sereno era una pildora anticonceptiva que se llamaba Luteolas.
>>> COMUNISMO Y CAPITALISMO:
Pío XII, mientras con una mano advertía de los peligros del marxismo, con la otra reprobaba a los sacerdotes que se mantienen indiferentes frente a ese sistema económico que se conoce como capitalismo, cuyas graves secuelas la Iglesia no debe olvidarse de denunciar. ¿Es que siempre hemos seguido esta conducta?
Las riquezas vergonzantes de la Iglesia ¿se compadecen con el hambre de los pobres?
>>> CRISTO Y LOS CRISTIANOS:
Juan Pablo I citaba a dos hindúes: a Gandhi, que había afirmado: «Admiro a Cristo pero no a los cristianos», y a Sandhu Singh, cuyas palabras Luciani esperaba que algún día dejasen de ser verdad:
Un día me encontraba yo sentado a orillas de un río. Metí una mano en el agua, cogí un guijarro redondeado y lo partí. Por dentro estaba seco. Esa piedra había permanecido mucho tiempo dentro del río, y sin embargo el agua no había penetrado en ella. Entonces pensé que lo mismo les ocurría a los hombres en Europa. Durante centurias han estado sumergidos en el cristianismo, pero éste no ha penetrado en ellos, no convive con ellos.
Uno piensa que los jerarcas y cléricos talibanes encargados de gestionar la cosa de la Iglesia Católica, así como los adeptos impenitentes e impertinentes del Opus Dei no han encontrado la orilla del rio y únicamente muestran el guijarro seco y esteril.
>>> EL PASTOR NECESARIO:
El informe que Greely presentó a la prensa sobre el perfil del Papa que el hombre de nuestros días necesita no se parece en nada al ”trágalas“ que quieras o no la Iglesia viene imponiendo y que parece ser en los estamentos eclesiásticos no encuentra:
SE PIDE AYUDA:
Se busca un hombre piadoso, esperanzado, que pueda sonreír.
Se ofrece un trabajo interesante, con salario y residencia asegurados de por vida. Protección garantizada por un cualificado organismo de seguridad. Dirigirse al Colegio de Cardenales, Ciudad del Vaticano.
Así empieza el informe. Prosigue con la descripción del hombre que, según los signatarios, debería ser elegido por el cónclave.
Tal como afirmaban los teólogos, «en estos críticos tiempos que vivimos, se necesita un hombre con esperanza, piedad, bondad y alegría. Un hombre bueno que sonría. Un papa, no sólo para los católicos, sino para todo el mundo. Un hombre totalmente limpio, con el más mínimo interés especulativo o financiero».
Mas o menos este perfil humano sería el que el Espíritu Santo –en el que la Iglesia no cree- quisiera proporcionar como pastor de un rebaño que harto de tanta majadería se ha ido a pastar a otras praderas.
Benedicto muchos palotes con mons. Rouco y sus secueces opusdeístas sin enterarse de la juerga… ¡en qué estarán pensando…!
>>> CREDIBILIDAD DE LAS ENSEÑANZAS DE LA IGLESIA:
El papa Juan afirmaba que a los obreros se les debe dar el poder necesario para que puedan influir en su propio destino a todos los niveles, incluso en la más alta escala. ¿Es que siempre hemos enseñado esto con valor?
Mientras tanto la Iglesia sigue erre que erre sin rectificar el canon
702.
>>> LA IGLESIA NO SOPORTA LA VERDAD:
En un intento por detener la creciente ola de protestantismo que se expandía por Alemania, Adriano VI escribió a su delegado en este país una carta en la que manifestaba:
Considero oportuno que digáis que reconocemos con entera franqueza que [...] a lo largo de muchos años los episodios más aborrecibles se han dado cita en torno a la Santa Sede. Las cosas sagradas han sido maltratadas y se han transgredido las ordenanzas. La situación ha ido de mal en peor. Por lo tanto, no es de sorprender que la ruindad haya descendido de la cabeza a los miembros, de los papas a las jerarquías. Todos nosotros, dignatarios y clerecía, nos hemos apartado un gran trecho del buen camino [...]. Así las cosas, podéis prometer en nuestro nombre que, antes que nada y con la mayor diligencia, trataremos de reformar lo que es quizá la fuente de la que manan todos los males: la Curia romana.
A los pocos meses de haber hecho esta afirmación, el papa Adriano moría. Todo parece indicar que fue envenenado por su médico.
>>> LAS PARANOYAS DEL BENEDICTO MUCHOS PALOTES:
Benedicto muchos palotes felizmente reinante para unos, motivo de escándalo y ejemplo de paranoya ancestral para otros en su viaje –dicen que pastoral- a Estados Unidos pidió reiteradamente perdón a la sociedad americana por los abusos sexuales cometidos por los clérigos con menores. Este arrepentimiento no deja de ser una ”una especie de parche tardío“ que trata de remediar la maltrecha moral eclesiástica y las ilusiones rotas de los pocos que aun creen en la Iglesia, sospecho que lo que realmente le duela al venerable abuelote Benedicto muchos palotes sean los 2.000 millones de dólares que la Iglesia Católica ha tenido que soltar a toca teja como indemnización por las ”fechorías”cometidas y que no hallaron absolución sacramental en los tribunales laicos. Estos el perdón lo entienden con indemnización, la Iglesia se queda con la pasta y perdona al ladrón con una rociada de agua bendita y tres avemarías
>>> EL CACAREO DE LA IGLESIA:
Mostrando el texto Lumen Gentium (La luz de las naciones), que es el dogma de constitución de la Iglesia según el Concilio Vaticano II, Albino Luciani anunció que intentaría devolver a la Iglesia el lugar que le pertenecía. Devolverla al mundo que pisa barro y se levanta cada día con un nuevo problema y a las palabras de Cristo de las que los jerifaltes eclesiásticos no quieren oir, ni les interesa lo más mínimo saber cuáles fueron. Nos hemos quedado sin saber qué lugar le pertenece a la Iglesia en este mundo; los actuales prebostes en su desatinado y desafinado cacareo despistan al creyente pues nadie sabe el lugar exacto donde han puesto el huevo. Se hace tarea imposible devolverle la simplicidad y honestidad de los orígenes y vivencias iniciales de la Iglesia. Cristo, hastiado y cabreado por tanto mequetrefe vestido de colorines como por los ámbitos eclesiásticos deambula para curarse en salud y por si Cristo volvía a la tierra, Luciani deseaba que encontrara una Iglesia que pudiera reconocer como la suya. Una Iglesia libre de intereses políticos, libre de la mentalidad opulenta que había corrompido su visión originaria para convertirse en un gran negocio, libre de mentes obtusas y santos manipuladores de su mensaje estilo Escrivá de Balaguer.
>>> LA MENTIRA DE LA ETERNA FELICIDAD:
Si Roma no se hizo en un día, el Vaticano tampoco, y menos su actual opulencia. La mentira de la eternidad feliz que ofrece a sus fieles, le sigue siendo muy rentable. El problema de la Iglesia opulenta -y todos los que aspiran a seguir las enseñanzas de Jesucristo deben tener en cuenta que la riqueza constituye un problema- tiene sus raíces en el siglo IV de la era cristiana, que es cuando el emperador Constantino se convirtió al cristianismo y puso a disposición del papa Silvestre una colosal fortuna. Al encontrase con la fuerza que da el dinero y la cercanía y concubinato con el poder la Iglesia dio un corte de mangas a su misión y utilizó a Jesús como moneda de cambio. El trueque le ha sido rentable en todos los tiempos. Me da la impresión de que Dios también trueca la mueca mentirosa y tanto sátrapa oportunista por el silencio y la retirada.
>>> DE CÓMO EL PRIMER PAPA RICO ESCOJONCIO EL INVENTO:
De hecho lo ”escojonció“ todo el primer papa rico de la historia. Dante termina su Infierno con estas líneas:
”Ah, Constantino, cuánta miseria has causado, no por hacerte cristiano, sino por la dote que el primer papa rico aceptó que le entregaras.“
Mientras –aunque tarde, mal y de forma retorticera- la Iglesia de hoy habla de pobreza, el Papa luce gemelos de platino, aconseja la castidad y paga religiosamente (qué ironía) las peripecias obscenas y escandalosas de clérigos y obispos liados con la pederastia con –al menos- 2.000 millones de dólares más las propinas entregadas por debajo cuerda y las promesas del ”me acuso padre“… en adelante seré bueno…
>>> LOS PEORES AÑOS DE LA IGLESIA:
Si se pudiera hacer una lista de cuáles fueron los peores años en la historia de la Iglesia católica, 1968 estaría sin duda en los primeros lugares. Es el año de Humanae vitae, y el año en que el Gorila y el Tiburón se hacen cargo impunemente de dos de los bancos del Vaticano. El Gorila es Paul Marcinkus. El Tiburón, Michele Sindona.
>>> LAS COLECTAS DE LOS POBRES:
¿Qué hubiera dicho el hombre que declaró «benditos sean los pobres» sobre los dividendos anuales que recibía el Vaticano por la venta de sellos y que excedían el millón de dólares? ¿Cuál hubiera sido su opinión sobre la colecta de los peniques de Pedro, que iba a parar directamente a las manos del papa? Esta colecta anual, que muchos consideran como el más afinado barómetro sobre la popularidad del papa de turno, había llegado a producir, con el carismático Juan XXIII, entre 15 y 20 millones de dólares por año. Bajo la égida de Pablo VI, y sobre todo después de Humanae vitae, los beneficios de la colecta mundial habían descendido a un promedio de unos 4 millones de dólares al año.
>>> SI JESUCRISTO SE HUBIERA ACOJONADO:
Si Jesucristo se hubiera achantado (acojonado) y no hubiera tomado el toro por los cuernos para hacer una auténtica y verdadera revolución amparando en su encarnación a todo hombre y a todas las necesidades del hombre haciendo suyos los ”dolores de parto de la humanidad“… ¿para qué, coños, hubiera servido la encarnación, la vida en esta tierra, la pasión y muerte? No sé si los Benedicto muchos palotes, los Rouco, los Cañizares y sus advenedizos merodeadores de plácidas recompensas humanas, los del ”sindicato de la santa mafia (Opus Dei)“ entenderán algo del evangelio y de lo que exige la Iglesia de los necesitados.
>>> ¿PARA QUÉ EL CRISTIANISMO?
El parecido de las leyendas entre los distintos pueblos es tan profundo como lo resalta la anécdota referida, en el siglo XVIII, por el padre agustino Giorgi, un notable experto en orientalismo: «Cuando observé que este pueblo ya poseía un dios bajado del cielo, nacido de una virgen de familia real, y muerto para redimir el género humano, mi alma se turbó y permanecí muy confuso. Puedo añadir que los tibetanos contestaron los ofrecimientos de los misioneros, diciendo: ¿para qué nos vamos a convertir al cristianismo? Si ya tenemos unas creencias idénticas a las vuestras, y que además son mucho más antiguas».[1] Hasta el día de hoy, el cristianismo ha fracasado en sus muchos intentos de evangelizar a los pueblos budistas a causa, sin duda, de esos parecidos que tan perplejo dejaron al buen padre agustino.
Sigue dejándonos perplejos las enseñanzas de Benedicto muchos palotes, de los Rouco y Cañizares con sus caras estreñidas y de pocos amigos cuando hablan de la secularización de un mundo que por definición es secular y su empeño tozudo y recalcitrante en presentarnos a un Dios perseguidor de los hecha polvos placenteros.
OFERTAS CELESTIALES…
A lo largo de mi querida y puñetera vida ha habido muchos que llevados por su buen deseo de encarrilar un alma sacerdotal empecatada sin ánimo de arrepentimiento y camino del infierno han intentado disuadirme, tenderme una mano etéreo-espiritual –jamás material-, darme buenos consejos y hasta ofrecerme la inserción en la salvación en cómodos plazos. Mientras la charla o sermón de turno me entraba por un oído para salir por el otro, leo un interminable estribillo episcopal sobre ”las propuestas teológicas deficientes“, mientras su única oferta sigue siendo la anatematización en disco rayado del sexo, del matrimonio de los gays, de las células madre, de la masturbación, de las actividades pornográficas, las prácticas homosexuales y un largo etcétera considerado como pecaminoso y seguro camino para el encuentro con Satanás. Así pueden mirar para otro lado con descaro y poca vergüenza, con ojo bizco y tapándose la nariz ante los escándalos pederastas, los sobornos, los desfalcos económicos, las canonizaciones a base de poca virtud y mucho talonario –baste echar un vistazo a la canonización del ínclito Sr. Marqués de Peralta- etc., llevados a cabo por monseñores y reverendos amparados en la alevosía, el anonimato y el despiste intencionado de la jerarquía responsable. Dudo mucho que se atrevan a tirar la primera piedra en materia de honestidad y honradez cuarto y mitad de reverendos y reverendísimos.
No puedo salir de mi asombro al ver cómo la Conferencia Episcopal parte en su razonamiento de que ”la conciencia no es una fuente autónoma y exclusiva para decidir lo que es bueno o malo“. ¿En qué quedamos?, ¿no es preciso obrar en conciencia?, ¿acaso la Iglesia se siente obligada, ella solita, a poner límites y señales de tráfico a las conciencias particulares o sociales? ¿Y… a la conciencia de la Iglesia quién la puede encauzar?, ¿qué aldabonazos ha de percibir para que escuche al hombre sencillo, de la calle y obrar en consecuencia? ¿No hablaron, inspirados por el Espíritu Santo, los reverendísimos nada menos que en el Concilio Vaticano II, cuando afirmaron que era necesario estar muy atentos para escuchar el signo de los tiempos?
El documento en cuestión de la Conferencia Episcopal, aprobado en asamblea plenaria, ¿no estará inspirado más que por el Espíritu Santo, por intereses torticeros, oscurantistas e inconfesables? ¿No sería en estos momentos cuando Benedicto XVI se debería preguntar: ”dónde estabas, Señor“?
Dicen que se realizó con objeto de analizar la teología y secularización en España, ya que los obispos constatan que se ha producido una pérdida de presencia de la Iglesia en la sociedad.
¡Qué ojos de lince! ¿A qué presencia se refieren? ¿Les refrescamos su frágil memoria, a los queridísimos monseñores, sobre cuándo, cómo y dónde se llevó a cabo la presencia da la Iglesia en la sociedad de la mano del poder cobijándose en los beneficios que éste otorga a cambio de que el mandamás de turno pueda utilizar, cuando las circunstancias lo aconsejen, ”el palio y el cirio“?
Enrique P. Amez.
LA IGLESIA QUE NOS HA TOCADO VIVIR…
No me resulta grato el recuerdo un tanto macabro de la muerte del cardenal Bueno Monreal. Al tañir acompasado y quejumbroso de las campanas sevillanas se unían los aplausos de alegría y liberación con que expresaban su sentimiento las buenas gentes ante el óbito del Obispo. (¿Por qué en Méjico llamarán obispo al borrego de cuatro cuernos?) La ovación de despedida retenida y expulsada a través de aplausos y silbidos se la había ganado en vida con la publicación de una nefasta pastoral en la que afirmaba que no era lícito subir el sueldo a los obreros pues se lo gastaban en vino… Aquellos aguaceros –he citado un ejemplo insignificante- nos dejaron estos barros.
Con la misma pena y desazón intelectual, que no espiritual, he leído las notas de prensa provocadas por una pastoral del Episcopado Español y que trata de cerrar filas en torno a sus ideas para reforzar el papel, sin moverse un ápice, de sus postulados. Como siempre, hecha la culpa de su lamentable situación o bien a la sociedad –cada vez más apartado de los obispos, curas, etc.- esto es todo aquello que la Conferencia Episcopal entiende por Pueblo de Dios y a una corriente determinada de pensamiento teológico encabezada por insignes y valientes teólogos ”non castrati“ intelectualmente, a quienes tildan de ”sombras que oscurecen la verdad“. A este hecho, aunque con demasiada frecuencia, nos tienen acostumbrados los obispos; no han sido ajenos los tertulianos de diversos medios de comunicación que, según los monseñores ”ofrecen una concepción deformada de la Iglesia y pintan una imagen de confrontación continua e irreconciliable entre las altas esferas religiosas y el pueblo“.
¿Es posible que a ningún jerarca sensato y bien pensado no se le haya ocurrido estrujar el magín o dar la tabarra al Espíritu Santa, para que, aunque nada más sea vislumbrar hacia dónde camina la sociedad en la que nos ha tocado vivir? En mi ingenuidad mitad teológica, mitad con olfato de pueblo de Dios y de pecador irredento y sin visos de arrepentimiento, huido del estamento eclesial…, se me ocurre pensar… que a lo mejor… pudiera ser… por un casual… ¿no será la Iglesia Católica la que con sus
artilugios y mentiras se ha venido apartando del hombre?
”La fe de los sencillos“, como gustan llamar los reverendos prebostes a los contribuyentes domingueros, no consiste en decir ”amen“ a cualquier propuesta estrafalaria que un buen día, como consecuencia del delirium tremens celestial, se le haya ocurrido al Señor del báculo, que no del cayado. Los sencillos también piensan, sienten, sufren, padecen necesidades y como el paralítico de la piscina de Siloé se han cansado de esperar ”al hombre que les empuje“, que les guíe, que les ofrezca algo más que palabras cuando les rugen las tripas o sufren el azote de la injusticia.
¿No les parece seños administradores y dispensadores de las cosas divinas, que, entre otras cosas, por eso ”los sencillos“ se han ido con la música a otra parte?
Enrique P. Amez.
LAS PREOCUPACIONES DEL PAPA LUCIANI:
Juan Pablo I (el Papa Luciani asesinado) citaba con frecuencia a dos hindúes: a Gandhi, que había afirmado: «Admiro a Cristo pero no a los cristianos», y a Sandhu Singh, cuyas palabras Luciani esperaba que algún día dejasen de ser verdad:
Un día me encontraba yo sentado a orillas de un río. Metí una mano en el agua, cogí un guijarro redondeado y lo partí. Por dentro estaba seco. Esa piedra había permanecido mucho tiempo dentro del río, y sin embargo el agua no había penetrado en ella. Entonces pensé que lo mismo les ocurría a los hombres en Europa. Durante centurias han estado sumergidos en el cristianismo, pero éste no ha penetrado en ellos, no convive con ellos.
¡ Qué recuerdos tan entrañables los que nos trae a la memoria el Papa de la eterna y sincera sonrisa ,!. ¡Cómo no escuchar, al margen de las creencias personales, a alguien que hablaba del amor de padre y madre con que Dios mima al hombre!. La Iglesia es especialista en asesinar a los grandes hombres y aupar a los sátrapas medradores que pululan en torno a la figura siniestra de Escrivá..
Cansado de esperar a que se reblandezca la santa mollera de los prebostes de la Iglesia, la savia y el agua que nace de Jesús de Nazaret jamás penetrarán en el corazón de la Iglesia. No puedo por menos de estar de acuerdo, cada día más, con Gandhi.
Amez Enrique Pérez.
<<< ¿ ASESINATO DE OTRO PREFETA?
En un intento por detener la creciente ola de protestantismo que se expandía por Alemania, Adriano VI escribió a su delegado en este país una carta en la que manifestaba:
Considero oportuno que digáis que reconocemos con entera franqueza que [...] a lo largo de muchos años los episodios más aborrecibles se han dado cita en torno a la Santa Sede. Las cosas sagradas han sido maltratadas y se han transgredido las ordenanzas. La situación ha ido de mal en peor. Por lo tanto, no es de sorprender que la ruindad haya descendido de la cabeza a los miembros, de los papas a las jerarquías. Todos nosotros, dignatarios y clerecía, nos hemos apartado un gran trecho del buen camino [...]. Así las cosas, podéis prometer en nuestro nombre que, antes que nada y con la mayor diligencia, trataremos de reformar lo que es quizá la fuente de la que manan todos los males: la Curia romana.
A los pocos meses de haber hecho esta afirmación, el papa Adriano moría. Todo parece indicar que fue envenenado por su médico.
Enrique Pérez Amez.
<<< EL PRECIO DE LA BRAGUETA:
Benedicto muchos palotes felizmente reinante, para unos motivo de escándalo y ejemplo de paranoya ancestral para otros, en su viaje –dicen que pastoral- a Estados Unidos pidió reiteradamente perdón a la sociedad americana por los abusos sexuales cometidos por los clérigos con menores. Este arrepentimiento no deja de ser una ”una especie de parche tardío“ que trata de remediar la maltrecha moral eclesiástica y las ilusiones rotas de los pocos que aun creen en la Iglesia, sospecho que lo que realmente le duela al venerable abuelote Benedicto muchos palotes sean los 2.000 millones de dólares que la Iglesia Católica ha tenido que soltar a toca teja como indemnización por las ”fechorías” cometidas sólo en una diócesis y que no hallaron absolución sacramental en los tribunales laicos. Para éstos el perdón va acompañado de la indemnización. La Iglesia se queda con la pasta y perdona al ladrón con una rociada de agua bendita y tres avemarías.
Enrique Pérez Amez.
<<< LUCIANI Y LA LUZ DE LAS GENTES:
Mostrando el texto Lumen Gentium (La luz de las naciones), que es el dogma de constitución de la Iglesia según el Concilio Vaticano II, Albino Luciani anunció que intentaría devolver a la Iglesia el lugar que le pertenecía. Devolverla al mundo que pisa barro y se levanta cada día con un nuevo problema y a las palabras de Cristo que los jerifaltes eclesiásticos no quieren oír, ni les interesa lo más mínimo saber cuáles fueron. Nos hemos quedado sin saber qué lugar le pertenece a la Iglesia en este mundo; los actuales prebostes en su desatinado y desafinado cacareo despistan al creyente pues nadie sabe el lugar exacto donde pretenden poner el huevo.
Se hace tarea imposible devolver la simplicidad y honestidad de los orígenes y vivencias iniciales que adornaron a la Iglesia primitiva. Cristo, hastiado y cabreado por tanto mequetrefe vestido de colorines, como por los ámbitos eclesiásticos deambula y medra para curarse en salud, y se le ocurre dar una vuelta por la tierra, se ha ido de vacaciones.
Luciani deseaba que en este viaje Jesús encontrara una Iglesia que pudiera reconocer como la suya. Una Iglesia libre de intereses políticos, libre de la mentalidad opulenta que corrompió su visión originaria para convertirse en un gran negocio, libre de mentes obtusas y santos manipuladores de su mensaje estilo Escrivá de Balaguer.
Enrique Pérez Amez.
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